Emigrados ponen sabor cubano al delicioso pan de Bahía para sobrevivir la crisis del coronavirus en Brasil


Una pareja de emigrados cubanos en Brasil intenta sobrevivir durante la crisis del coronavirus, y a la espera de sus documentos legales, con una mezcla innovadora que pone toques de la cocina de la isla al inconfundible sabor de las recetas de San Salvador de Bahía. 

Los camagüeyanos Patricia Girbau, de 32 años, y Fernando Martínez, de 38, contaron su historia a la BBC y afirman que están esperando respuesta del gobierno brasileño sobre su petición de residenciarse en el país suramericano, para luego reclamar a su hija María Fernanda, de 10 años, que continúa en Cuba. 

Sin embargo, en medio de la desesperación por sus trámites y la falta de empleo, idearon una receta del popular pan bahiano, generalmente relleno de queso o paté, con sabores de la cocina de su tierra natal. 

La presentación, la textura de la mezcla y el delicioso sabor del pan elaborado por Patricia y Luísa, una señora que los ayuda, han sido todo un éxito. 

"Ya llegan pedidos de todos los rincones de Salvador. Funcionó tan bien que Luísa creó una página en Instagram llamada Patrípan - Pãozinho Delícia", comentó Patricia.

A través de la red social comenzaron a recibir pedidos y ahora tienen un servicio de entrega, aunque la capacidad para responder a ellas es limitado, reconoció la cubana, graduada de Informática.


Dijo que deben trabajar todo el día e incluso de noche, porque no tienen suficiente estructura para manejar la creciente demanda, solo tienen una estufa, donada por una pastoral que da ayuda a los refugiados.

La pareja decidió salir de Cuba y emigrar a Brasil, en un viaje que duró casi un mes y en el que gastaron los $7 000 dólares obtenidos de la venta de su casa en Camagüey.

Hoy viven en Salvador, la capital de Bahía, y ya ingresaron los trámites para obtener el estatus de refugiados. El proceso aún está en curso pero podría tardar otro año por la pandemia de coronavirus. 

Al llegar a esa ciudad, Fernando y Patricia conocieron al Padre Manoel Filho, quien coordina la Pastoral do Migrante, de la Parroquia Ascensão do Senhor, y que les dio la bienvenida. 

Cuentan que en ese recinto ya han recibido emigrados de Cuba, Venezuela, Haití y Senegal; actualmente hay más de 60 casos en espera.

Un día Patricia leyó que la pastoral estaba donando una estufa y manifestó su interés en el electrodoméstico, que hoy está ayudando a garantizar los ingresos de la familia.

Actualmente ella vende los panecillos, mientras Fernando sigue buscando trabajo. 


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